En el primer artículo dedicado al cuidado de personas que han sufrido ictus, hablamos de cómo ayudar en su recuperación con un buen posicionamiento y realizando movilizaciones correctas. En esta ocasión, trataremos los aspectos más importantes de cómo ayudar a la recuperación funcional en las actividades de la vida diaria (en el vestido, aseo, comida, …) y cómo preparar la casa para favorecer una pronta recuperación.

Hemiplejia – Ictus

 

La hemiplejia es el déficit con mayor prevalencia en las personas que han sufrido un Ictus. La persona padece parálisis de cara, cuello, tronco, brazo y pierna del lado contrario a la lesión. Desde la perspectiva de los cuidadores y familiares, tenemos que tener muy presente qué es la hemiplejia y cómo podemos actuar para que la persona pueda ser lo más autónomo posible y para una pronta recuperación.

 

¿Qué debemos saber de la hemiplejia?hemiplejia ictus

 

  • La persona hemipléjica, se siente dividida en dos mitades. Por un lado, el lado sano y, por otro, el lado afectado, que puede estar totalmente flácido o con movimiento y fuerza muy limitada. Esta circunstancia hace que la persona llegue a negar el lado pléjico, situación que debemos corregirla, animando a que participe al máximo en todas las tareas de forma bimanual.
  • La persona tiene que aprender a manejarse con el lado sano en tareas que antes hacía de manera bimanual sin ayuda, tendrá que aprender técnicas para desplazarse en la cama, vestirse,… utilizando el lado sano e incluyendo al pléjico en todos los movimiento.
  • La hemiplejia no es un problema de fuerza, sino que, debido al daño cerebral, no llegan los impulsos nerviosos a los músculos para producir los movimientos necesarios.
  • Totalmente contraindicado el utilizar una pelota para que aumente su fuerza apretándola, provocará un aumento de su espasticidad (contracción involuntaria que impide un movimiento normal). Ya hemos dicho que no es problema de fuerza, tenemos que buscar un posicionamiento normal para conseguir una recuperación y un movimiento normal. Para ello se utilizan férulas de posicionamiento.

¿Cómo realizar las actividades básicas de la vida diaria?

 

El objetivo de los cuidadores y familiares es favorecer una participación activa de la persona en las actividades del día a día, colaborar en su rehabilitación y, con ello, aumentar su autonomía.

ASEO PERSONAL

La persona tiene que colocarse, tumbado en la cama, en el cabecero. Para ello, tendrá las rodillas flexionadas y la planta de los pies apoyadas sobre la cama y se impulsará hacia el cabecero. El cuidador/familiar, coloca sus manos en la espalda por debajo de sus brazos, ayudando en la misma dirección del movimiento. 

 

Lavado de cara
  • Se le proporciona a la persona una manopla que se pondrá en el lado afectado. Ayudado por la mano sana, dirigirá la manopla por la cara, el cuerpo,…, igualmente, válido para el secado utilizado una toalla. 
  • De este forma, la persona adquiere sensación de movimiento del lado afectado. 
Afeitado, maquillaje y peinado
  • El lado afectado se colocará en una posición neutra y llevará a cabo las tareas con la mano sana. 
  • El cuidador tendrá que facilitar los elementos necesarios y colocará un espejo delante de la persona. 

 

COMIDA

 

  • Para comer, la mejor postura es sentado, bien en una silla si es posible, o bien al borde de la cama. El lado afectado se colocará en posición neutra ayudándonos de una férula si fuera preciso.
  • El cuidador/familiar se dispondrá en el lado afecto de la persona, esto facilita la integración de ese lado. Todos los elementos que se le presenten en la mesa (agua, servilleta, pan,…) se colocarán en el mismo lado, esto facilita la integración de ese lado.
  • Se pueden hacer uso de ayudas técnicas especialmente diseñadas para comer de forma autónoma con un sólo brazo.
    • Plato hondo inclinado o un borde de plástico, que ayude a frenar los alimentos al cogerlos con la cuchara o tenedor.
    • Cuchillo tipo «pizza» o cuchillo con forma, para cortar con una sola mano.
    • Mantel antideslizante que ayuda a que no se mueva el plato durante la comida.

VESTIDO

Para vestirse, primero tiene que ponerse la ropa del lado pléjico y luego el sano.

  • PARTE SUPERIOR
    1. Desde sentado, tiene que extender o dejar extendido el brazo pléjico entre ambas piernas. Con ayuda del brazo sano, introducir la manga en el pléjico.
    2. Entrelazar las manos y enganchar el cuello de la prenda con los dedos gordos, e introducir la cabeza.
    3. Finalmente, introducir el brazo sano por la otra manga.
    4. Si la prenda tuviera botones, se puede hacer uso de alguna ayuda técnica para el abotonamiento.
  • PARTE INFERIOR
    1. Si la persona no tiene buena estabilidad sentada, podrá vestirse la parte inferior tumbado en la cama. Tanto si está tumbado o sentado, se cruzaría la pierna pléjica de forma asistida con la sana e introduciría la pierna en la prenda.
    2. Flexionaría cadera y rodilla de pierna san y la introduciría en la prenda.
    3. Para terminar de subir la prenda hasta la altura de la cadera: si está tumbado, tendría que hacer un puente (elevar las caderas de la cama apoyándose en los pies) y completar el movimiento; si está sentado, se incorporaría sujetando el pantalón y completando el  movimiento.
    4. Finalmente, se abrocharía la prenda, pudiendo utilizar alguna ayuda técnica para ese fin.
  • ZAPATOS
    1. Desde posición sentado y con los zapatos en el suelo, colocar de manera asistida el pie pléjico en el zapato introduciéndolo lo más posible y, ayudándose de un calzador si fuera necesario, completar el movimiento.
    2. Introducir el pie sano en el zapato.

Se recomienda el uso de zapatos con velcro, pero en el caso de utilizar cordones, que sean elásticos. Para atarse los cordones con una sola mano, os dejamos un vídeo tutorial muy sencillo.

 

 

 

 

 

 Lo más importante a la hora de las actividades de la vida diaria, es facilitar al máximo la participación de la persona. Sea mucha o poca, ayudará a una pronta recuperación.

 

¿Cómo acondicionar la casa?

 

En la mayoría de las ocasiones, la persona que ha sufrido un ictus va a tener muchas dificultades y limitaciones a la hora de desplazarse por el domicilio, asearse, cocinar,… o de mantener unas posturas y movimientos que sean beneficiosos para su recuperación.

Por ello, es muy importante saber qué aspectos, mobiliario y ayudas podemos implantar en la casa para colaborar en la rehabilitación.

 

LA HABITACIÓN

  • Tiene que estar distribuida de tal forma que todos los estímulos que le lleguen a la persona, visitas familiares, televisión, … vengan desde el lado afectado/pléjico de la persona. El objetivo es que aprenda a reconocerlo e integrarlo como parte de sí mismo.
  • La cama colocada en la pared coincidiendo con el lado sano.
  • Lo ideal es contar con una cama articulada con carro elevador, que nos permita ir ajustando su altura según las necesidades de la persona y para facilitar la atención de los cuidadores y familiares.
  • Es importante dejar un espacio amplio en la habitación, para realizar los desplazamientos con ayuda y, si es necesario, para el uso de silla de ruedas, andadores, grúas,…

 

EL BAÑO

 

  • La mejor adaptación y que va a favorecer una mayor autonomía es el cambio de la bañera por una ducha a nivel del suelo. Facilita la entrada incluso con silla de ruedas de forma autónoma y reduce el riesgo de caída cuando se hace sin ella. Además, es importante eliminar cualquier obstáculo que dificulte el acceso con silla de ruedas e incluso armarios bajos de los lavabos.

 

  • En la ducha, instalar un asiento en la pared o silla si contamos con una ducha enrrasada. Si se trata de una bañera, la forma más fácil de facilitar la autonomía de la persona es con la instalación de una silla giratoria de bañera. Con ésta, se introduce en la bañera sin dificultad y le permite, una vez dentro, incorporarse si fuera necesario sin riesgo de caída.

 

 

  • En el WC, para facilitar sentarse e incorporarse del mismo,  se puede instalar un alza de wc. Aumenta la altura del mismo, facilitando los movimientos. Además, es recomendable colocar un asidero en el lado sano, que le ayude a la hora de incorporarse y a la hora de vestirse.

 

 

LA COCINA

 

  • Especialmente cuidado hay que tener con todas las acciones y movimientos que se realizan en la cocina. Tareas como cortar, cocinar o utilizar utensilios propios de la cocina pueden resultar muy peligrosos si tenemos en cuenta los problemas de movilidad y coordinación de una persona que ha sufrido ictus, además, falta de sensación de frío y calor, dificultad para reconocer olores,… Por ello, es importante que se utilicen medidas protectoras (detector de humo/gases), utensilios adaptados para el uso con una sola mano (tabla de cortar, pelador de alimentos, abridores de tarros y latas…) y manteles antideslizantes para la manipulación de platos, vasos…

 

  • La estancia de la cocina tiene que estar lo más libre posible, para permitir los desplazamientos con silla de ruedas y andadores.

 

EL SALÓN

 

  • Junto a la habitación, será la estancia de mayor uso. Tiene que estar provista de asientos/sillones que faciliten una postura correcta. El mantener una buena postura favorecerá mayor confort, descanso y disminuirá la aparición de espasticidad y rigideces.

 

  • La silla o el sillón, deberá estar provisto de reposabrazos y tendrá una altura que facilite que se apoyen correctamente los pies en el suelo. La postura correcta es en la que la espalda esté en contacto directo y completo con el respaldo, flexión de cadera de manera que las rodillas queden ligeramente por encima de la línea que marque la cadera, flexión 90º de las rodillas y tobillos.

 

  • Para comer, la mesa tiene que tener una altura adecuada para que desde la silla de ruedas o silla normal, los antebrazos puedan apoyarse sin una flexión excesiva de los hombros.

Como cuidadores/asistentes personales de personas mayores, y más en situaciones que requieran de una pronta rehabilitación como el ictus, podemos colaborar con la recuperación y mantenimiento de la autonomía de la persona. Por un lado, posibilitando un entorno facilitador y  haciéndole partícipe de todas las actividades de la vida, como hemos visto. Y, por otro, lado, realizando ejercicios en cama y en sedestación, que mejoren la movilidad de la persona. 

 

VÍCTOR MANUEL LORO RUBIO

DIRECTOR INNOVA ASISTENCIAL

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