Ya sea por una enfermedad transitoria o permanente (demencia, Ictus,…) , un traumatismo, o bien, por causa física por debilitamiento muscular sobrevenida por la edad, es frecuente que las personas mayores puedan encontrarse encamadas, por lo que se recomienda en estos casos atender a 3 aspectos fundamentales para evitar complicaciones y conseguir unos cuidados y una buena calidad de vida.

  • CONDICIONES AMBIENTALES, debemos contar con todos los recursos necesarios para atender de forma correcta a nuestro mayor: cama articulada, grúa domiciliaria, colchón antiescaras, …
  • MANTENIMIENTO FÍSICO Y MENTAL, realizar movilizaciones pasivas o asistidas si es posible para mantener el tono muscular, no olvidar el aspecto cognitivo contando con estímulos de sus cuidadores, familia,… Conseguir una alimentación correcta y equilibrada, así como, una buena hidratación.
  • PREVENCIÓN DE COMPLICACIONES DERIVADAS DEL ENCAMAMIENTO, como son las úlceras por presión, realizar cambios posturales si el paciente no puede realizarlos de forma voluntaria y mantener la máxima higiene en lo relacionado a la habitación y a la propia persona.

aseo-en-camaEn este último punto, es en el que hoy nos vamos a detener, el aseo de una persona mayor encamada, que no puede colaborar en la higiene y el aseo tiene que ser totalmente asistido.
La técnica del aseo en cama consiste en enjabonar, aclarar y secar a la persona mientras permanece en cama. Es primordial completar la higiene de todo el cuerpo protegiendo a la persona para que no se enfríe, no humedecer la cama y cambiar la ropa de la misma una vez finalizado el aseo.

¿para qué sirve el aseo en cama?

Los objetivos que nos marcamos en el aseo en cama son:

  • Cubrir necesidad básica de aseo/higiene, eliminando sudor y secreciones de nuestro organismo que favorecen la proliferación de bacterias, hongos,…
  • Proporcionar bienestar y relajación al paciente.
  • Activar circulación corporal.
  • Estimular los movimientos intestinales.
  • Prevención de úlceras por presión.
  • Es un inductor del sueño, al ayudar a la persona a relajarse favorece una mejor conciliación del mismo.

Precauciones antes de realizar el aseo en cama

  • Tener todo el material necesario preparado para no dar lugar a prolongar en exceso el aseo y poder enfriarse la persona.
  • Hacer uso de agua con la temperatura adecuada, que esté a temperatura del cuerpo, agradable al tacto pero no demasiado caliente.
  • Evitar corrientes de aire.

Para comenzar con el aseo en cama.

  • Proveerse de todo el material necesario para el lavado: dos palanganas con agua caliente, jabón líquido de pH neutro, dos esponjas, gasas, cepillo de dientes/colutorio, peine y crema hidratante.
  • Material complementario: tijeras, lima de uñas, material de afeitado para hombres y colonia.
  • Material para el secado: toalla grande, dos toallas mediana y toalla de cara.
  • Material para el cambio de ropa de la persona y cambio de ropa de cama.
  • Material para el cuidador: guantes desechables y bolsa para la ropa sucia.

A) Preparación para el aseo.

  1. Tendremos que preparar todo el material nombrado anteriormente y tenerlo a nuestro alcance.
  2. El cuidador se pone los guantes desechables y echa jabón en una de las palanganas dejando la otra para el aclarado. Colocamos una esponja en cada palangana.
  3. Desvestir a la persona, retirando la ropa a la bolsa indicada para ello, dejando a la persona cubierta con toalla grande para preservar al máximo su intimidad y evitar que se enfríe.

B) Comenzamos con el aseo. (procurar que no dure más de 15 min)

  1. Empezar a lavar la cabeza, cara y cuello, colocando una toalla pequeña en el pecho con la esponja que no tiene jabón. Dirección de la esponja: de interior al exterior y utilizando gasas para eliminar mucosidad de las fosas nasales si es necesario. Para finalizar, lavar la cabeza (para el lavado con champú de la cabeza podemos utilizar una ayuda técnica para ese fin). Secar muy bien con toalla pequeña que colocamos en el pecho.
  2. Enjuagar la boca con cepillo o colutorio.
  3. Lavado de miembros superiores: colocar toalla mediana debajo de uno de los brazos y comenzar lavado con esponja con jabón, desde la mano hasta el hombro, una vez aclarado y secado, continuar con el otro brazo. Colocar palangana con jabón en la cama e introducir la mano en la misma para limpiar dedos y uñas, aclarando y secando posteriormente. Repetir mismo procedimiento con la otra mano.
  4. Lavado de torso: descubrir el pecho, retirando mitad superior de la toalla grande y enjabonar, aclarar y secar la zona, sobretodo en las mujeres por debajo del pecho para evitar que la zona se quede húmeda y pueda dar lugar a aparición de hongos e irritaciones.
  5. Lavado de abdomen, hasta la zona del pubis, descubriendo el abdomen y dejando tapado el pecho. Hacemos hincapié en la higiene del ombligo.
  6. Lavado de miembros inferiores. Dejamos cubierto el pecho con la parte superior de la toalla grande y descubrimos las piernas, colocando debajo de una de ellas la toalla voltear-decubitomediana que nos que queda. Procedemos a enjabonar, aclarar y secar la pierna, flexionando la misma si es posible. Dirección: desde las ingles hasta los pies, deteniéndonos en los espacios entre los dedos para secarlos bien y evitar aparición de irritación y contaminación por hongos. Repetir la maniobra completa con la otra pierna.
  7. Lavado de espalda: girar a la persona de lado (decúbito lateral), colocando la toalla grande en la cama. Enjabonar, aclarar y secar muy bien con la toalla. Observar cualquier complicación de la piel que pueda dar lugar a aparición de úlceras por presión. Retirar la toalla y volver a la persona boca a arriba (decúbito supino).
  8. Lavado de genitales. Cambiar el agua de las palanganas y proceder al enjabonado, aclarado y secado.
  9. Hidratación. Terminado el aseo se procede a hidratar la piel de todo el cuerpo, masajeando el mismo para favorecer la circulación, incidiendo en las zonas con mayor riesgo de aparición de úlceras por presión.
  10. Vestido de ropa, peinado y afeitado si es preciso.

C) Cambio de ropa de cama.

En el cuidado de mayores, uno de los puntos importantes para completar la higiene de la persona y conseguir unas condiciones higiénicas correctas para la prevención de escaras, es poder cambiar la ropa de cama, aún estando la persona en la misma, retirando la ropa de cama sucia y húmeda tras el aseo.

1. Colocar a la persona de lado (en decúbito lateral)
2. Enrollar cubre colchón y sábana bajera hasta el centro de la cama.
3. Colocar cubre-colchón y sábana bajera limpia fijando las dos esquinas.
4. Volver a la persona hacia el lado limpio en decúbito lateral de nuevo.
5. Retirar cubre-colchón y sábana bajera sucia, y se deposita en bolsa para tal fin.
6. Muy importante estirar cubre-colchón y sábana bajera y colocar las dos esquinas restantes.
7. Colocar sábana superior, colcha y manta si se quiere.
8. Quitar almohadón sucio y cambiarlo por uno limpio, retirarlo a la bolsa de ropa sucia.
9. Colocar a la persona en postura cómoda.
10. Colocar la cabeza de la persona.

 VÍCTOR MANUEL LORO RUBIO

DIRECTOR-TERAPEUTA OCUPACIONAL

INNOVA ASISTENCIAL

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