De normal, esta enfermedad neurodegenerativa conlleva un cuidado especial en la rutina de quien la padece. Puede verse aliviada o aumentada por muchos factores. La cuestión es no acelerar el proceso. Con la llegada del verano, el calor y las vacaciones son los grandes enemigos de los pacientes, y, por ende, de los cuidadores.

Por ello en Innova Asistencial te traemos algunas pautas a tener en cuenta durante tus vacaciones.

Las 7 claves para sobrellevar el párkinson en verano

El verano es momento de tiempo libre, viajes y descanso, pero en el caso de las personas con párkinson, para sus familiares y cuidadores, puede ser un momento de sobresalto e interrupción de una rutina necesaria. Resulta conveniente tener en cuenta algunas recomendaciones y consejos para poder asegurar la tranquilidad en tus vacaciones.

  • Continuar con la rutina. Que lleguen las vacaciones no implica que se descanse de los ejercicios. Hay que procurar que el paciente siga trabajando en sus funciones y actividades diarias, aunque conlleve más tiempo.
  • En la rutina también entra el sueño. Con las noches de calor, descansar se convierte en misión imposible. Es importante asegurar el descanso del paciente durante una media de ocho horas y con una variaciones que sean similares a las del resto del año.
  • Diversificar actividad. Con el cuidado necesario, el verano puede ser un gran aliado para llevar a cabo todas esas actividades de ocio y ejercicio físico que favorecen el bienestar físico y emocional, de los afectados y sus cuidadores.
  • Protección contra el calor. En verano lo peor son las altas temperaturas por lo que el paciente no debe separarse de la crema solar y toda la vestimenta necesaria para evitar los golpes de calor: uso de ropa ligera, sombrero, gafas de sol…
  • ¿Y si salimos a comer? Es muy importante mantener sus rutinas de alimentación e hidratación. Especialmente, esta última, que con el calor existe un mayor riesgo de deshidratación.
  • Planes de vacaciones. Toca planificarlas con antelación. El desplazamiento, si el lugar cuenta con atención que pueda necesitar el paciente, calcular lo que se necesita de tratamiento y hacer una lista de imprescindibles.
  • Retomar rutinas. Si acabas de volver de tus vacaciones, también hay que tenerlo en cuenta. Para reducir el estrés y agobio que supondría el regresar a la vida normal, hay que hacerlo de forma gradual y sin imprevistos. Permite la adaptación tanto del paciente como del cuidador.

Este verano resulta algo atípico, pero con las medidas contra la COVID-19 y estos consejos las vacaciones serán más vacaciones. ¿Ya tienes pensado qué hacer este verano?

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