Para la OMS (Organización Mundial de la Salud), el envejecimiento activo es el proceso que consiste en trabajar al máximo para la calidad de vida de la gente mayor, y así tener un bienestar físico, psíquico y social durante toda su vida. El objetivo primordial es promocionar la calidad, productividad y esperanza de vida a personas de más de 60 años.

Siguiendo estas líneas de desarrollo del envejecimiento activo, aparecen los pilares fundamentales en nuestra filosofía de intervención. A través de los servicios que ofrecemos, los usuarios reciben una alternativa a las residencias y una atención completamente adaptada a sus necesidades, mediante el apoyo asistencial domiciliario adecuado.

Además de conseguir que nuestros mayores estén físicamente activos, también es importante fomentar que permanezcan activos social y mentalmente, participando en actividades recreativas, actividades con carácter voluntario o remuneradas, culturales y sociales,  educativas, de vida diaria en familia y en la comunidad.

Para ello, la Dirección General de Personas Mayores y Servicios Sociales, promueven diversos programas en Madrid que te dejamos a continuación.

Actividades, eventos y encuentros al aire libre en cada distrito de Madrid.

El propósito de estas actividades es convertir la actividad física en un hábito saludable que dependa de la voluntad y deseo de la persona. La dinámica presentada por el Ayuntamiento de Madrid,  se basa en la participación en actividades dirigidas por un monitor especializado en la disciplina realizada.

Dichos talleres se realizan en los Centros Municipales de Salud Comunitaria (CMSc) de cada distrito. Se estructuran en ocho sesiones de dos horas de duración, en los que se tratan los principales problemas que afectan a los mayores.

Este programa se basa en la intervención de colectivos mayores de 65 años en situación de vulnerabilidad de mayores que presentan trastornos afectivos, adaptativos o de anisedad, o que están pasando un proceso de duelo, de aislamiento, etc.

Para algunas personas que presenten pérdidas de memoria propias de la edad, se puede trabajar a través de la estimulación cognitiva. Su fin es la realización de ejercicios centrados en la estrategia y técnicas de memoria, estimulando la concentración, atención, etc. Estos ejercicios pueden generar la estabilidad o solución a esos olvidos cotidianos.

A través de estas estructuras no residenciales, se promueve la convivencia del colectivo de personas mayores, para mejorar su calidad de vida. Todo ello, lo realizan a través de actividades de diversa índole, siempre trabajándola a través del tiempo libre. Es así, como se genera un material preventivo en las situaciones diarias de nuestros mayores.

Gracias a todas las organizaciones y profesionales que atienden a dichas personas, el envejecimiento activo puede llevarse a cabo. Aunque para ello, también tenemos que hacer una reflexión y apreciar que el ocio en la vejez, supone liberarnos de prejuicios y construir nuevos valores en torno al envejecimiento.

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