Si bien durante numerosos artículos hemos definido que es un asistente personal y cuáles son sus funciones, es interesante destacar ciertas peculiaridades que existen en la asistencia a personas con diversidad funcional intelectual.

 

Asistente personal en la diversidad funcional intelectual

Si, por definición, un asistente personal es una persona que realiza o ayuda a realizar las tareas de la vida diaria a otra que no las puede hacer por sí misma, para promover y fomentar su autonomía personal, vida independiente y participación social.

¿Qué ocurre cuando la persona que tiene que dirigir la asistencia no es capaz de tomar ese tipo de decisiones, ya no se puede beneficiar de la asistencia personal?.

La respuesta es que sí puede beneficiarse siempre que tenga el apoyo para la toma de decisiones. Es muy habitual que las personas con ciertos grados de diversidad intelectual no hayan tenido experiencias significativas que les ayuden en la toma de decisiones por lo que es habitual que sean otras personas las que lo determinen. Se trata de familiares, tutores o amigos que tienen una visión más cercana del usuario. En ocasiones se les llama garantes para diferenciaros de otras figuras jurídicas.

Esto no significa que no se tome en cosideración a la persona, todo lo contrario, en la medida de lo posible el asistente deberá explicar las consecuencias, la variedad de respuestas y las dificultades, bien como apoyar en las frustraciones antes de tomar una decisión.

Cada persona tiene necesita un tipo de apoyo específico y habrá que evaluar si está a gusto con ello o hace falta una reevaluación.

Como en toda asistencia personal, siempre será la persona la protagonista y se tratará de que participe de manera activa y plena. Solo tomará la iniciativa el asistente personal cuando la persona requiera apoyo, bien haya sido acordado de manera previa o porque la persona no pueda defenderse por sí sola.

Formación del asistente personal

No se requiere ninguna formación específica para trabajar como asistente personal con personas con diversidad funcional intelectual, si bien es cierto que toda formación relacionada con habilidades sociales o comunicativas puede ser altamente recomendable según la persona que se va a asistir.

 

Funciones del asistente personal

Las funciones vendrán marcadas por las necesidades de cada usuario.

Podemos destacar las tareas de:

– Autodeterminación: ayuda en la toma de decisiones, planificación y organización del día a día, resolución de conflictos.

– Relaciones Sociales: relación entre iguales, ámbito social, comunicación, uso de recursos comunitarios.

– Tareas personales: autocuidados, alimentación, vestido, movilizaciones.

– Tareas domésticas: limpieza del hogar, hacer comida, vida independiente.

 

Consejos para que la asistencia personal funcione

  1. Se debe implicar a la persona con diversidad funcional intelectual en el proceso de selección del asistente personal.

Bien sea por fotografías, video curriculums o entrevistas personales pero se debe buscar la manera que la persona participe en  esta selección.

  1. Buscar la participación en la determinación de los apoyos que se va a recibir.

En la medida de lo posible la persona podrá opinar sobre sus gustos, apetencias, lugares, … sobre los que recibir la asistencia.

  1. Fijar por escrito un contrato donde se especifiquen los acuerdos a los que se ha llegado para la asistencia.

4. El asistente personal será lo más invisible posible en la prestación de apoyos dando únicamente los necesarios y procurando  pactarlos previamente.

5. Evaluar cada cierto tiempo si la persona está conforme con los apoyos recibidos y con el asistente personal que le asiste.

SERGIO CASTILLA DOMÍNGUEZ

DIRECTOR INNOVA ASISTENCIAL

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