adaptación del hogar de la persona mayor

¿Cómo adaptar el hogar de los mayores?

A la hora de valorar la autonomía de una persona mayor e intentar mejorarla, le damos mucha importancia a trabajar sus capacidades físicas, capacidades de comunicación, de resolución de problemas y proveerle de todas las ayudas técnicas necesarias. Nos olvidamos muchas veces de intervenir sobre la vivienda de la persona mayor, lugar se llevan a cabo la mayoría de las habilidades y con más frecuencia. Es de vital importancia adaptar el hogar de los mayores para que puedan mantenerse en su propio domicilio con la máxima autonomía y seguridad.

¿Cómo conseguir adaptar el hogar a la persona mayor?


Ineludiblemente, a lo largo de la vida, nuestras capacidades físicas y cognitivas van disminuyendo. Además, se reducen o dificultan nuestras interacciones sociales. Es por ello, que intervenir y modificar algunos aspectos de nuestra casa, puede ayudarnos a contrarrestar las dificultades que vamos teniendo cuando nos hacemos mayores.

Pasamos la mayor parte del día en casa. Especialmente en la persona mayor, ésta tiene que aportarnos seguridad, comodidad y la mayor autonomía posible. Dependiendo de las dificultades de cada uno, vamos a necesitar intervenir en algunos aspectos de la casa u otros. De cualquier forma, os dejamos una recomendaciones que podéis llevar a cabo en la vivienda. Esperamos que os sean de utilidad.


Seguridad, comodidad y autonomía


• Evitar el uso de alfombras ya que pueden producir caídas.

• Mejorar la iluminación de la casa y los interruptores en zonas accesibles. Incorporar luces de encendido automático por detección de movimiento por las noches.

• Disminuir la altura de estantes y armarios para evitar usar una escalera o ponerse de puntillas, lo que puede implicar una pérdida de equilibrio. Los elementos de mayor peso se tienen que colocar en zonas bajas y accesibles, así como, aquello que se utilice con más frecuencia. Instalar persianas eléctricas para evitar esfuerzos

• Uso de pastillero para organizar la medicación semanal. Guardarlo en un sitio cercano y accesible, e incluso, utilizar alarmas que ayuden a recordar las tomas en caso de necesitarlo.

• Ambiente minimalista en casa, evitar todo tipo de mobiliario o enseres que impidan un fácil desplazamiento. Es posible que en un futuro tengamos que utilizar bastón, andador o silla de ruedas, por lo que el paso tiene que tener un mínimo de 80 cm de ancho para desplazarse fácilmente.

• Hacer uso de la tecnología para mejorar sus interacciones sociales y su seguridad dentro de casa. Uso de dispositivo de teleasistencia en el domicilio, uso de app que faciliten de manera sencilla la realización de videollamadas con los familiares y manejo de un teléfono con pantalla y teclas grandes.

• Equipar la casa con un buen sistema de calefacción y aquellos elementos constructivos que mantengan una temperatura óptima. Además de proteger del frío y del calor y sus consecuencias físicas, una temperatura confortable mejora el estado de ánimo de la persona.

• Contar con elementos de descanso (colchón, cama, sofá, silla,…) que aseguren un descanso reparador cuando se utilicen. En el caso de la cama o sillón, puede ser interesante contar con aquellos sillones eléctricos que facilitan la bipedestación al poderse elevar o las camas eléctricas, que bajan y suben el somier en altura.

• Decoración no cargada, pero si llena de elementos que ayuden a la estimulación y a mejorar estado de ánimo (calendarios, fotos de familiares, colores llamativos,…)

• En el baño, en la medida de lo posible dejar el mayor espacio para desplazamiento y giros, así como contar con una dicha enrrasada y/o una bañera con silla giratoria, que facilite el acceso a la misma. Además, de contar con otros elementos de ayuda como asideros en la pared.

• Evitar uso de escaleras, pero en el caso de hacerlo, iluminar individualmente los peldaños con detectores de movimiento nocturnos y, en caso, de dificultad de movilidad, instalar salvaescaleras eléctrico.

• Contar con servicios de ayuda a domicilio o cuidado de mayores para mejorar la calidad de vida de la persona mayor y fomentar su independencia. Puede ser para intervenir en las tareas domésticas, o bien, directamente en el apoyo de las actividades básicas de la vida diaria, como en el vestido, la ducha, medicación,…

Al adaptar el hogar de la persona mayor tenemos que conseguir alcanzar el máximo grado de seguridad, comodidad y autonomía. Ya sea por el uso de mobiliario o ayudas técnicas, de una organización del espacio adecuada, de la introducción de elementos funcionales en la casa o bien teniendo el apoyo de un cuidador en el domicilio. Esto se va a traducir en un aumento de la autonomía de la persona mayor y, en consecuencia, de su autoestima y motivación para seguir superándose.

VÍCTOR MANUEL LORO RUBIO

Director Innova Asistencial

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