En España se diagnostican alrededor de 25.000 nuevos cánceres de mama al año, lo que significa que una de cada ocho mujeres occidentales va a sufrir cáncer de mama en algún momento de sus vidas. Este avance en el diagnóstico, ha permitido que en los últimos 20 años la supervivencia global haya aumentado a los 5 años.

La mayoría de las familias que han sufrido algún caso de cáncer, saben lo que conlleva tener una buena organización, apoyo familiar y ayuda externa para evitar el llamado Síndrome del Burnout (Fatiga física, emocional y mental, acompañado de una disminución de la capacidad de rendimiento)

Gracias a una buena actuación tanto médica como familiar y/o de amistad, o de asistencia personal con cuidadores cualificados, la enfermedad puede ser llevada de la mejor manera posible por todas las partes involucradas. Por todo ello, los cuidadores cualificados son la clave para el cuidado diario necesario a nivel físico, práctico y sobretodo emocional.

Desde Innova Asistencial, trabajamos por y para las familias que se encuentran en esta difícil situación, ya sea antes, durante o después de la intervención quirúrgica y/o del tratamiento.

Por ello, queremos compartir con vosotros cuáles son las situaciones y tareas que a nivel general puede desarrollar la figura del Asistente Personal.

Apoyo físico y emocional

Una vez conocido el resultado del diagnóstico, lo más importante para la persona que sufre directamente la enfermedad es que se sienta acompañada por sus familiares y/o amistades. De esta manera, se puede mitigar el impacto de la noticia.

Si bien es verdad que a algunas personas les cuesta contarlo o pedir ayuda, se tiene que respetar esta decisión, aunque el hecho de poder compartir una noticia de esta magnitud, es un proceso fundamental.

Suministrar y controlar la toma de medicación

Atender correctamente la enfermedad a través de los diversos tratamientos que existen (Postcirugía, quimioterapia, radio terapia, tratamiento hormonal, terapia biológica, etc.)

Organizar las citas médicas

A pesar de que la mayoría de las personas que sufren de alguna enfermedad tienen familiares que se encargan de sus citas médicas, en ciertos casos aparecen diversas circunstancias donde el Asistente Personal toma el mando para realizar dichas visitas con la persona enferma.

Ayudar a sobrellevar los efectos secundarios de los tratamientos

La hinchazón del brazo o el cambio de temperatura en el brazo de la persona enferma es un efecto secundario del tratamiento que se está llevando a cabo. De esta manera, es importante que el Asistente Personal sepa cómo actuar en estas situaciones.

Preparación de comidas especiales

El hecho de realizar una dieta equilibrada, rica en frutas, legumbres y verduras y, así mismo, limitando el consumo de alcohol y sal, facilitará el mantenimiento de un peso ideal permitiendo llevar la enfermedad de la mejor manera.

Encargarse de las tareas domésticas

Para terminar con estos consejos prácticos y así saber en qué casos puede ser necesaria la ayuda de un Asistente Personal, vamos a repasar algunos de los elementos cotidianos de más relevancia que deben ser evitados:

  • Llevar peso excesivo, sin cargar con el brazo afectado
  • Evitar golpes y temperaturas excesivas (tanto calor como frío)
  • Evitar sufrir heridas. En el caso de padecerlas, desinfectar de inmediato y ver como evoluciona
  • Evitar limpiar con los brazos levantados
  • No manejar elementos que puedan provocar quemaduras
  • No tocar sustancias tóxicas

 

¡Esperemos que os sirva de ayuda!

 

 

 

Marta Domínguez del Río

Trabajadora Social

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